Archivo de la etiqueta: Zapatero

La escuadra, el compás y el país de Nunca Jamás.


(The square, the compass and Neverland.)

…o la fantasía política…

Siempre se ha dado por hecho que la Masonería tuvo en el pasado una gran influencia en la difusión de la democracia liberal, sobre todo en Norteamérica y Gran Bretaña. Las dos naciones, con organizaciones masónicas propias, se suelen poner como ejemplo, pero no siempre se puede extrapolar hacia el mundo no anglosajón. No en vano han pasado varios siglos y sus actuaciones en otros países son dispares y, en algunos casos, opuestas a los presuntos ideales de esa fraternidad.

En Italia sucedió el escandaloso suceso de la golpista Logia P2. Sobre el caso francés tenemos el libro de Maurice Caillet, Yo fui masón, en el cual nos relata su experiencia dentro de la orden, donde la filantropía parece quedar de lado y las manipulaciones de todo orden se muestran claramente. Por otra parte, en España, siempre han sido obediencias vinculadas sobre todo a Francia y que, como puso de manifiesto María Dolores Gómez Molleda en su libro La Masonería en la crisis española del siglo XX, no hicieron honor a su supuesta desvinculación política.

A raíz de la crisis actual y de las medidas del gobierno español, algunas de estas organizaciones radicadas en nuestro país han emitido comunicados. Por un lado las logias españolas del Gran Oriente de Francia y por otro la Gran Logia Simbólica Española, parecen haber dejado de lado su neutralidad política, si es que alguna vez la ejercieron.

En el primer caso llaman la atención las frases lapidarias que bien podrían ser defendidas por la izquierda española: medidas económicas de extrema ferocidad; amenaza de coerción de las libertades ciudadanas; favorecer los desmedidos intereses de una voraz especulación; propiciando políticas inteligentes de igualdad se podrá hacer realidad la paz social.

En el segundo, un texto más largo que aparenta ser más moderado, pero que en el fondo confluye con el anterior: las instituciones han hipotecado la salud económica del país contrayendo, en nombre de todos los españoles, deudas gigantescas; las autoridades admiten ahora que es a los acreedores de esa enorme deuda a quienes ha sido transferida la autoridad sobre la nación; ni en el ámbito supraestatal de la Unión Europea ni en ningún otro hemos elegido los ciudadanos a nuestros gobernantes para que cedan a otros el poder que les dimos. Y, por si fuera poco, una velada llamada al impago de la deuda, que le encantaría al señor Lara y a los suyos: Que recuerden que su primer deber y responsabilidad no es someterse al dictado de los acreedores e instituciones financieras, sino servir a los ciudadanos a quienes representan.

La primera impresión que producen ambos comunicados es la de que parecen redactados por personas recién llegadas del país de Nunca Jamás y que, de repente, descubren la crisis y la situación de España. Algunos todavía tenemos memoria y no somos conscientes de ningún comunicado de tan prestigiosas instituciones en los lustros precedentes. Jamás pusieron reparo alguno a la integración de España a la CEE ni a la firma de los sucesivos tratados, ni a la entrada en el Euro ni a las cesiones de soberanía que han supuesto todas esas etapas del proceso de integración en Europa. Tampoco criticaron el Proyecto de Constitución Europea, liderado por su fraterno amigo monsieur Giscard d’Estaing. Proyecto que fracasó, pero que nos metieron por la vía de un nuevo tratado en tiempos de Rodríguez Zapatero.

Y claro, en la época del gobierno anterior tampoco nos dijeron nada del despilfarro y mal uso del dinero público que nos han llevado a esta situación ni sobre el alarmante crecimiento del paro ni, por poner un ejemplo, sobre la amenaza a las libertades públicas que supuso el inventarse un supuesto para declarar el Estado de Alarma y reprimir una huelga minoritaria.

Acaso me equivoque, pero me parece que a las señoras y señores del G.O.D.F. y de las logias de la G.LS.E. les habría gustado más que siguiese gobernando el preclaro presidente D. José Luis.

Pepe de Brantuas. Agosto de 2012, en España.


Licencia de Creative Commons This work by Pepe de Brantuas is licensed under
Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Baul de Twitter, Cosas de España, Por el Mundo, Vida humana

De premios y condecoraciones.


El abuso de los honores

La Ley, eso que debería ser algo casi sagrado en un Estado de Derecho, exige a la mayoría de los ciudadanos, para acceder a la función pública, los requisitos de mérito y capacidad. Y eso para el desempeño ordinario de su trabajo, cuando consiguen superar las pruebas de acceso. Ahora que ser funcionario es casi un crimen de lesa humanidad generalmente se olvida eso, dado el abuso por parte de los políticos de emplear legiones de asesores que no necesitan ni por asomo demostrar lo mismo, que inflan los presupuestos y, en casos extremos, no aparecen por su lugar de trabajo.

La mayoría de los que se jubilan o se van de sus puestos en la Administración, por muy bien que hayan realizado su trabajo, no reciben ninguna medalla. Y no la reciben porque no se premia el desempeño ordinario de las funciones. Porque los premios y distinciones, desde antiguo, se crearon para gratificar lo extraordinario. Son los merecimientos que superan en alto grado las funciones normales los que se deben tener en cuenta a la hora de conceder una condecoración, sea ésta cual sea.

Sin embargo, desde hace ocho años se ha instaurado la moda de gratificar ordinariamente al gobierno saliente, cuando además cambia el partido en el poder. El señor Aznar, en 2004, fue condecorado con el Collar de la Orden de Isabel la Católica y sus ministros con otras distinciones poco menos importantes. Y el señor Zapatero y su gobierno, en este 2012, fueron agraciados con iguales premios. En ambos casos por el mero desempeño ordinario de sus funciones.

Nunca antes se había producido tal cosa. Ni con sus predecesores en los cargos durante la democracia ni con los anteriores a éstos. Y aunque el reglamento fue modificado en 1998 nada se le añadió para disponer automáticamente de esos honores para ex presidentes y ex ministros. Es más, existe un procedimiento para ello que es más que dudoso que se haya seguido en ambos casos atípicos. Un procedimiento en el cual es precisamente el Gobierno el órgano administrativo tramitador y decisorio.

Seguro que, si buscásemos un poco, encontraríamos en estos pasados años españoles que merecieron tales distinciones mucho más que los políticos condecorados. Que gracias a su trabajo en la empresa, en la ciencia, en la cultura, o en otros ámbitos hicieron más por España y sus relaciones internacionales que todos los políticos juntos ahora galardonados. Pero ellos y otros lo tendrán difícil, porque da la impresión que se pretende convertir en tradición lo que no es más que un abuso de las prerrogativas de quienes nos gobiernan.

            Pepe de Brantuas. Enero de 2012, en España.

Licencia de Creative Commons This work by Pepe de Brantuas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas de España