Archivo de la etiqueta: LEY

Dialogar, negociar, ceder, rendir,…


No son sinónimos, aunque a muchos se lo puede parecer. Rendir siempre se rinde algo, se cede, negociadamente o no, pero con un mínimo de diálogo, aunque solo sea el mismo que hay entre quien manda y obedece. Pero si nos damos una vuelta por los diccionarios veremos que bien se puede decir que dialogar es discutir o tratar en busca de avenencia. Negociar, tratar asuntos públicos o privados buscando su mejor logro para el que negocia. Ceder es dar, transferir, traspasar a otro una cosa, acción o derecho. Y rendir, también es dar o entregar, pero acaso sin condición ni vuelta a atrás.

Demasiado molino para tan malos quijotes...

Demasiado molino para tan malos quijotes…

Siempre es bueno dialogar aunque solo sea para hablar del tiempo, porque es lo que nos hace humanos. Y por mucho que se diga que con en diablo no se negocia, dar tal categoría a un bipedo pensante acaso sea exagerado, por eso se debe intentar, salvo que mentiras y traiciones reiteradas nos muestren que es inútil. A veces lo necesitamos para negociar buscando puntos comunes de acuerdo o para eliminar desacuerdos soslayables, pero es ya un arte mayor del toma y daca, de ceder y amarrar allí donde no se puede conceder, pero debe hacerse entre iguales en reglas e intenciones.

Todo tiene sus tiempos y su momento y, pasados éstos, deviene en imposible cualquier intento de negocio que no sea una mera cesión unilateral; y si la cesión es grande y sin contrapartidas, es rendición. Y sucede en la vida real a los ciudadanos por múltiples causas y circunstancias. También, lo hemos visto durante varios lustros entre políticos, esos que teóricamente nos representan, que de tanto dialogar han cedido mucho y acaso hayan rendido lo que restaba. Lo vimos con el terrorismo nacionalista de ETA y lo empezamos a atisbar con el golpe soberanista de los secesionistas catalanes. De viejos diálogos, que decían no ser negociaciones, devinieron cesiones que están a las puertas de ser rendición incondicinal.

A muchos, cada vez a mayor número, nos parece que los tiempos de dialogar y negociar ya han pasado. Y todo lo que se nos pretende vender con ese nombre no son más que cesiones incondicionales a cambio de una especie de efímero armisticio, que durará hasta que los de siempre decidan pedir más y poner de nuevo a toda la sociedad en la picota o en el peligro de caer, una vez más, en el mimetismo destructivo. Mimetismo, sí: ¿Acaso piensan que hemos olvidado que la última reforma del Estatuto Catalán llevó a los, hasta hora, principales partidos de España a llevar adelante las suyas en las respectivas taifas de Andalucía y Valencia, con la agravante de que no pasaron por el tamiz del Tribunal Constitucional?

Más nos valdría a todos que nos gobernase Monipodio, que no los viejos y los nuevos que hablan de reformas, diálogos y negociaciones, ante el enésimo desafío de facciosos territoriales, vulgo nacionalistas. ¡Ahorraríamos gastos y dispendios!

Pepe de Brantuas. Mes de Difuntos de 2015, en España.

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas de España, Eso que llaman política, Vida humana

Chile: Del lucro, la libertad y la enseñanza.


Instruccion

De como convertir alumnos en borregos manipulados ideológicamente…

Acaba de aprobarse en Chile una ley que, bajo la manida excusa de facilitar la educación de todos, trata de convertir toda enseñanza en pública o, al menos, asestar un duro golpe a la iniciativa ciudadana en la creación y mantenimiento de centros libres e independientes del poder político. Es un retroceso galopante a épocas anteriores y solo tiene explicación por el deseo de educar las mentes de los jóvenes según aquello que los gobernantes consideren políticamente correcto en cada momento, algo que queda claro en la frase del propio ministro de educación Nicolás Eyzaguirre: sienta la base filosófica de cómo se construye educación en Chile. Y la filosofía de esa base, cómo no, será la socialista del gobierno presente, si hacemos caso a la de la diputada Camila Vallejo, que asegura que este proyecto hace justicia al desmantelar tres pilares de las leyes de mercado, porque para las mentes totalitarias todo lo que no es de derecho público es lucro ilícito o mercado inmoral.
Ya deberíamos estar acostumbrados cuando desde los poderes públicos se habla de Educación cuando se debería de hablar de Enseñanza o Instrucción, pues solo estas dos corresponden a los poderes públicos mientras la primera, si es educación de verdad, es esencialmente de los padres y de la familia. Pero además, es el uso malicioso de conceptos como lucro o recursos públicos como si fuesen incompatibles, opuestos en maldad y bondad respectivamente. Nada hay más alejado de la verdad. Los recursos públicos proceden de la exacciones sobre el dinero de los ciudadanos, que pueden ser en justa medida o, en demasiados casos, vulgares confiscaciones. Y los señores políticos que aprobaron tan retrógrada ley se lucran de ese capital, como se lucra cualquiera que reciba un salario suficiente o superior por su trabajo, sea empleado público o de empresa privada. Y algunos se lucran de forma digna y otros de manera corrompida, que de todo hay en todas partes y en todas las formaciones políticas. No es necesario montar una empresa o un negocio para lucrarse ni deja de hacerlo quien solo es empleado, salvo que su sueldo sea tan injusto que no le llegue para mantenerse él y su familia.
Que un particular o una sociedad decidan crear un centro de enseñanza de alto nivel con su dinero y pretendan tener beneficios por ello no es desde ningún punto de vista inmoral. Allá ellos y los padres que decidan enviar a sus hijos allí. Pero la mayoría de centros de iniciativa privada no pueden considerarse como un mero negocio por muchas razones. Porque no suelen tener más beneficios en muchos casos que los necesarios para pagar a los preceptores, mantener los edificios y el material escolar necesario. Y en otros tienen que recurrir a donaciones o al dinero público, al que tienen derecho por ser ellos también quienes aportan con sus impuestos directos e indirectos, si sus gobiernos no son tan filosóficamente sectarios como parece ser el de Chile. Lo que sí pueden y deben hacer los poderes públicos es mejorar y financiar con efectividad la enseñanza pública donde la iniciativa privada no tiene interés o capacidad en la creación de centros de enseñanza. Hay muchos métodos para conseguir eso y entre ellos el más moderno hoy en día es el cheque escolar, según el cual los financiados no son los colegios sino los padres de los alumnos, que pueden elegir con libertad lo que les parece más adecuado para sus hijos, pero para eso hay que tener mentalidad pluralista y democrática, lo que no abunda entre los gobernantes, ni en Chile ni por el mundo adelante.
Dicen que el ser humano es el único animal que es capaz de aprender de congéneres muy alejados en el espacio y el tiempo, no solo de aquellos que viven en su entorno inmediato. Desde ese punto de vista, no parecen muy humanos los gobernantes chilenos ya que no han sido capaces de superar sus prejuicios ideológicos y mirar hacia en pasado, o hacia el presente en otros países, donde se ha hecho ya lo que ellos intentan con gran fracaso. Si además de lo anterior no se va a tener en cuenta para nada el rendimiento escolar de los estudiantes su iniciativa está destinada al fracaso escolar de los alumnos, aunque los dirigentes comprometidos en el disparate lo negarán y dirán que han conseguido una mayor igualdad. Yo no lo negaría, pero llegado el caso será uniformidad en la burricia y no igualdad en el acceso al conocimiento o al desarrollo de la inteligencia.
Pepe de Brantuas. 16 de febrero de 2015, en España.

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported

Deja un comentario

Archivado bajo Eso que llaman política, Por el Mundo, Vida humana