Eso que llaman navidad y la Navidad.


La Navidad, con mayúscula, no está de moda. No hace falta nada más que leer la prensa o pasear por las calles para comprobar que para demasiadas personas se limita a una fiesta comercial sin demasiado sentido. En algunos sitios quedan proscritos todos aquellos símbolos que puedan recordar el verdadero origen de la celebración, colegios incluso que organizan fiesta infantil por esta época no quieren árboles ni belenes. Los luminosos de las ciudades son cada vez más abstractos, insípidos; algunos centros comerciales, que se enriquecieron en el pasado a costa de lucrarse con la ilusión de estos días, recurren desde hay pocos años a una decoración casi absurda, como aquel año que pusieron un gran cartel en la fachada donde una señora con traje de noche cubierto de bolas pretendía simbolizar la Navidad…

La realidad y su caricatura “laica”…

Sin embargo, si uno tira de los recuerdos de la infancia para rememorar lo que sentíamos por estas fiestas no nos vendrán a la memoria ni las luces urbanas de la época, que muchas veces eran pocas por falta de dinero, ni otras evocaciones que vayan más allá de las puertas de nuestro antiguo hogar. Porque la Navidad era una celebración fundamentalmente familiar, hogareña, con pocos recursos económicos incluso, pero centrada en la Sagrada Familia y en el Nacimiento de Cristo en medio de una cueva humilde de Belén que servía para guardar el ganado. Celebrada en origen por humildes pastores y sabios extranjeros, en el ambiente medio pagano de la Israel ocupada por la Roma imperial, no dejó de ser una gran fiesta inolvidable para todos aquellos que se acercaron a adorar al Niño y la influencia beneficiosa de aquella adoración les acompañó toda la vida.

La Navidad, la verdadera, sigue reinando en aquellos hogares que la celebran en familia, con el Belén, o acaso el árbol, todos convertidos por unos días en niños llenos de ilusión. No me cuesta recordar aquel belén kilométrico que mi padre montaba con tablas y listones a lo largo de toda una pared de la sala de estar. Cubierto luego de papel castaño, azul para el cielo de fondo, sujeto con chinchetas, rellena la parte superior con serrín que pedíamos en una carpintería cercana, se iba colocando el musgo, el río de papel de plata, el portal en un extremo y la caravana de los Reyes Magos en el otro y en medio, en una altura vigilada por un guardián armado, el palacio de Herodes. La estrella avanzaba delante de ellos por un hilo de sedal fino sujeto a la pared de punta al cabo, para terminar sobre el rústico portal de corcho. Musgo y figuritas, pastores, lavanderas, caminantes con sus ofrendas, se colocaban después así como algunos animales sueltos.

Ni que decir tiene que todas las mañanas vigilábamos el avance de la estrella y de la comitiva real, que a veces retrocedía, o desaparecía alguno de los tres, si habíamos hecho alguna trastada. El día 6 y sus regalos era algo especial, agridulce como la vida, pues pocos días después se acababa todo y había que volver a lo cotidiano. Y no era la única enseñanza recibida aquellos días donde aprendíamos historia sagrada y un buen paquete de virtudes de los protagonistas del belén, la Sagrada Familia y los demás personajes que participaban en el recuerdo de ese hecho histórico.

En estos tiempos, que podríamos llamar herodianos sin equivocarnos casi nada, la Navidad puede ser vivida en profundidad aunque lo que se encuentre puertas afuera de nuestras casas esté desfigurado, mercantilizado o corrompido. Mientras se celebre en familia, como siempre se celebró, habrá esperanza para el mundo y para todos nosotros.

Pepe de Brantuas. Mes de Navidad de 2016, en España.

Licencia de Creative Commons
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas de España, Por el Mundo, Vida humana

¿Algo qué comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s