La izquierda zombi…


No me refiero en absoluto al autor del grafiti de Betanzos, porque no lo conozco y también porque con su pintura muestra algo que parece faltarle a otros: la capacidad creativa. Crear o construir es infinitamente más difícil que destruir. Lo sabemos desde la infancia quienes destripamos un juguete y después no valió para nada aquella maravilla que alguien diseñó y otros produjeron con esmero. Y eso vale para las cosas materiales como para la política. Que las nuevas formaciones, que presumen tanto de no ser como los demás, estén mostrando por ahora más capacidad destructiva que creadora no debería sorprendernos. “Los demás”, con todas sus miserias individuales o colectivas, han demostrado ser capaces de crear y mantener una democracia, como todas imperfecta, durante tres décadas, lo que es todo un récord en la historia de España. Los nuevos, que son más bien unos aglomerados de diferentes ideologías y sensibilidades políticas, marginales o marginadas en muchos casos, quizá solo tengan en común la capacidad destructiva en determinados temas.

o el marxismo putrefacto...

o el marxismo putrefacto…

Que en Coruña los nuevos poderosos quieran acabar con los Toros, en Cádiz con las Procesiones, en Madrid con el recuerdo de Dalí o en Barcelona con el Turismo no es más que el síntoma evidente de lo que hablamos, y sólo es el comienzo. Su poder, por municipal, es limitado por ahora. Aquello que los Talibán hicieron en Afganistán y que ahora es remedado, corregido y aumentado, por los que se autoproclaman Califato, es de la misma naturaleza que lo de nuestros ediles hispanos. En diferente grado y gravedad, pero lo mismo. Que los de aquí sean una izquierda zombi, con orígenes marxistas y comunistas, que vaga destruyendo lo que alcanza con sus manos sin atender a razones, no los hace muy diferentes porque los iguala su fanatismo y su sectarismo. Lo de zombi también les viene al pelo por su intento de resucitar un socialismo ya muerto y por su forma de canibalizar a las formaciones más afines como IU, PSOE y otras que les ríen las gracias.

Si esa es la nueva política que nos espera, la que deseaba eliminar la corrupción, promover la participación ciudadana y devolver el protagonismo al pueblo soberano, ya podemos estar seguros que se va a limitar a destruir las pocas cosas sanas que quedan en España. Lo otro es mero discurso para engañar a ingenuos y conseguir votos de aquellos que son incapaces de valorar la tolerancia, el pluralismo y la libertad. Lo triste es ver como la otra izquierda, intelectualmente moribunda, le presta su apoyo, su simpatía o su complacencia. Al menos hasta que terminen de comérsela hasta el rabo.

Pepe de Brantuas. Julio de 2015, en España.

Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Cosas de España, Eso que llaman política, Vida humana

¿Algo qué comentar?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s